miércoles, 5 de diciembre de 2012

ISABEL DE LA CRUZ, HIJA DE PADRE CONOCIDO Y MADRE DESCONOCIDA. Una paternidad insólita y una relación genealógica.

EUGENIO EGEA MOLINA 
orcid.org/0000-0002-9433-6298

APELLIDOS:
Hernández/De la Cruz, Fiesco, De la Torre, Palenzuela, Trujillo, Almeida, Sosa, Marrero, Trujillo, Díaz, Benítez, Ramos, Afonso, Alvarez, Rodríguez. Miranda, Esquibel, Rodríguez, Falcón, Benítez, Marrero, Suárez, Viera, Moreno.

Foto del pueblo de Moya. FEDAC
A MODO INTRODUCTORIO Y DE JUSTIFICACIÓN
ISABEL DE LA CRUZ es una de  tantas mujeres anónimas que vivieron, siendo parte de nosotros y de la historia. Sin embargo, no es de esa clase de historia que la mayoría de las veces queda registrada en grandes hazañas, sino de la que nos engrandece como seres humanos: de personas que han vivido y a las que debemos donde estamos y quienes somos. Nada más y nada menos, esa es su grandeza, y de ahí la rescatamos como un tributo a todos esos seres anónimos, mujeres y hombres, que nos antecedieron y que conformaron lo que somos y tenemos.
¿Por qué Isabel?
Una mezcla de todo se conjuga, principalmente de humanidad, acompañada con una sana dosis de curiosidad, en ese devenir que nos trae la investigación genealógica, llevándonos a derroteros insospechados, cargándonos de nuevos e inacabables interrogantes.
Con toda esta amalgama, hace años realizando nuestra propia genealogía, hallamos a una ascendiente de nombre Isabel de la Cruz, sorprendentemente hija de padre conocido y madre desconocida: algo con lo que nunca nos habíamos tropezado ni visto hasta ahora. En todo caso, dar con hijos de madre conocida y padre desconocido; por tanto, el desconocimiento de la madre es algo totalmente insólito... 
Por otro lado, siempre es frustrante toparnos con alguien no registrado (desconocido) por no saber su nombre. Una línea que acaba y que no podrás seguir, creo que de lo peor que puede ocurrirte: pura mutilación.
Durante dos años, dando vueltas, intentando dar significado a algo para mi incomprensible: ¿por qué la reconoce un padre casi al nacer y no se conoce quien fue su madre? ¿que necesidad de reconocer un padre a una hija de la que nadie sabía sus circunstancias? ¿por qué hacerse cargo de una hija en tiempos díficiles y tenerla que mantener?... Preguntas y preguntas, hasta el infinito; a las que asaltaban respuestas hipotéticas descabelladas. 
En ese tiempo, se publicaba una interesante y laboriosa Historia de Moya de los profesores Vicente Suárez Grimón y Pedro Quintana (2008); en su página 138, aparece en partida de matrimonio como reconocida como padre por José de la Cruz y madre que se desconoce por ser hechada en el torno": se trataba de la misma persona, de Isabel.
Desde aquí, siguieron más y más dudas, durante dos años, con pseudo respuestas imaginarias, sumergiéndonos en una historia que nos parecía de lo más humana y cargada de mucha emotividad
Pasando por nuestro pensamiento, situándonos en tiempo y espacio: la difícil situación de la mujer, los embarazos no deseados, las dificultades para el mantenimiento de la prole, el rol de los poderes constituidos, los estigmas sociales (dobles en el caso femenino)...
E inconscientemente, seguíamos buscando posibles respuestas.
A los dos años transcurridos de esta guisa, y por pura (y bendita) casualidad, investigando unas dispensas matrimoniales, cae en nuestras manos una de JOSÉ MONTESDEOCA e ISABEL DE LA CRUZ (eureka, ¡nuestra Isabel!): lo que en metodología científica se conoce como “serendipity” (por azar) y empezamos a escrutarla con toda la atención.

ENCONTRANDO ALGUNAS RESPUESTAS
En 1788, ISABEL DE LA CRUZ y JOSÉ MONTESDEOCA desean contraer casamiento. Al ser parientes en 4º grado de consanguinidad; es decir, tenían dos bisabuelos hermanos o un tatarabuelo en común, hacía que tuvieran que pedir licencia al obispo para poder matrimoniar. Para ello, previamente debían de iniciar un expediente de dispensa matrimonial, en el que se vuelcan documentos, la relación genealógica de los contrayentes, testimonios de familiares y vecinos...
Este expediente de dispensa, con fecha de 3 de marzo de 1788, fue el que nos dio algunas de las claves que planteábamos.
Con la partida de nacimiento de Isabel, sabemos como fue este y sus circunstancias: al nacer fue abandonada en el Hospicio de S. Martín, desconociéndose quienes eran sus padres. Recibe el bautismo el 19 de noviembre de 1763, en la iglesia del Sagrario, inscrita como "Isabel expósita".
En los testimonios, la propia Isabel declara que fue recogida, antes que que cumpliera el año, por su padre José de la Cruz, “asi mismo aberme tenido en su conpañia asta el año presente”. En ese momento tenía 25 años y nunca había tenido ausencias del domicilio familiar.
Con esto se iban dilucidando algunas incógnitas. 
El testimonio de José de la Cruz, padre de Isabel, es lo que termina de dar respuesta a esta paternidad fuera de lo común. 
Así, José con su declaración termina aclarando el misterio, dice que tuvo a Isabel con una “mosa soltera despues de casado con Barbara Martin” (esposa legítima), mujer de la que no quiere dar su nombre y cuya tía depositó el bebe en el hospicio
Antes que la niña cumpliera el año, José confiesa su infidelidad a su mujer Bárbara Martín. Ambos de acuerdo, deciden criarla y averiguan que la niña está en Valleseco, en aquel momento pago de Teror, allí la recoge su padre y la lleva a su hogar, donde la cria. Desde ese momento, la “tengo en mi conpañia asta lo presente alimentandola en todo lo necesario”. 

EL MATRIMONIO MONTESDEOCA-DE LA CRUZ Y SU CONTEXTO
Dada la licencia episcopal para poder recibir el sacramento del matrimonio, ISABEL DE LA CRUZ y JOSÉ MONTESDEOCA BENÍTEZ casaron en la parroquial de la Candelaria de Moya, el 24 de marzo de 1788. Este, era hijo de Francisco Montesdeoca Navarro, natural de Arucas y vecino de Moya, y de Isabel Benítez Mateo, natural y vecina de Moya.
El tiempo que vivió el matrimonio se correspondió con una época de crisis, con la caída de la exportación de vino y, consecuente erradicación de viñedos. En la villa de Moya, se materializó en la disminución de la producción agraria, estancamiento de la producción y concentración de la propiedad en pocas manos, lo que perjudicaba a los pequeños y medianos agricultores. A todo se añade la sequía, plagas y epidemias que no remontan hasta los últimos años del siglo XVIII, manteniéndose con brotes epidémicos en varios años (1799 y la década de los 80). Recordemos que gran parte del territorio moyense estaba constituido por la Montaña o Selva de Doramas, comenzándose a mitad de siglo un incremento de roturación y usurpación de las tierras boscosas,  acompañados de numerosos  incendios que se sucedieron en la Montaña (SUÁREZ, V. y QUINTANA, A. 2008).
Volviendo a JOSÉ MONTESDEOCA, viv hasta los 37 años, muriendo en el año 1795. Curiosamente, en el registro de defunciones, su padre, Francisco Montesdeoca, se encuentra inscrito en el asiento anterior, al morir unos 20 días antes. Su mujer ISABEL DE LA CRUZ, sobrevive a su marido hasta 1808, falleciendo con 45 años.



RELACIÓN DE ANTEPASADOS

Pasamos a ver la relación genealógica de ISABEL DE LA CRUZ, tomando cinco generaciones de antepasados. Como es lógico, y hemos comentado, esta solo puede ser su línea paterna.

Primero, lo hacemos gráficamente con una representación de árbol que nos facilite el discurso posterior:





1. Padre

JOSÉ DE LA CRUZ DE FIESCO natural de la villa de Moya (Gran Canaria), donde nació en el año 1736, casó con Bárbara Martín, hija de Juan Martín y María de la Cruz, con la que tuvo descendencia pero desconocemos sus circunstancias, falleciendo en el año 1792.

José de la Cruz muere a los 76 años, en 1812, en su villa natal. Sobreviviendo a su hija y su yerno.

2. Abuelos

SEBASTIÁN DE LA CRUZ DE LA TORRE nació en Moya el 17 de febrero de 1701, matrimonió con FABIANA DE FIESCO ALMEIDA, en 1727, de la misma naturaleza que su cónyuge y vió la luz el 17 de marzo de 1709.

3. Bisabuelos (abuelos 2º)

a) Padres de Sebastián: JUAN DE LA CRUZ DE PALENZUELA nacido en Moya en el año 1658, consorció matrimonialmente en 1691 con AGUSTINA DE LA TORRE HERNÁNDEZ (DE LA CRUZ), nacida en Moya en 1662.

b) Padres de Fabiana: AGUSTÍN TRUJILLO MARRERO con nacimiento en Moya, en el año 1676, contrajo nupcias con JULIANA DE FIESCO ALMEIDA, en 1706, falleciendo siendo viuda, en 1753.

4. Tatarabuelos (abuelos 3º)

a) Padres de Juan de la Cruz: SEBASTIÁN HERNÁNDEZ nació en el año 1642 en Moya, tuvo relevancia social en su pueblo así lo confirma el haber sido uno de los firmantes (sabía firmar, en época que pocos podían hacerlo por el elevado índice de analfabetismo), en el año 1671, de la solicitud para la licencia de la construcción de un nuevo templo parroquial; además, ostentó los cargos de mayordomo de las cofradías del Santísimo (1673) y de la Candelaria (1678). Casó en 1663 con su paisana ANA DE PALENZUELA TRUJILLO, nacida en 1635.
b) Padres de Agustina de la Torre: JUAN DE LA TORRE natural de Moya donde tuvo lugar su nacimiento en 1662, enlazó en 1653 con ANDREA HERNÁNDEZ DE LA CRUZ, nacida en el mismo lugar, en el año 1635.
c) Padres de Agustín Trujillo: TOMÁS TRUJILLO RODRÍGUEZ en 1635 nació en Moya, fue alférez y alcalde real de Moya (1687-1690 y 1702-?); mayordomo de la Fábrica Parroquial (1690-1705) y de la Cofradía del Santísimo (1675-1677 y 1693-1708). Viudo de Estebana Díaz Hernández, contrajo un segundo matrimonio en la parroquial de S. Juan de Arucas, en el año 1677, con ANA MARRERO ÁLVAREZ, nacida en Arucas. Viudo, en 1707, vuelve a casar con Francisca Ramos Marques, viuda de Lorenzo Martín.
d) Padres de Juliana de Fiesco: DIEGO HERNÁNDEZ DE ALMEIDA que nació en 1628, en el lugar de Moya. Contrajo nupcias, en 1675, con FABIANA DE FIESCO BENÍTEZ.

UNA LÍNEA DE DESCENDENCIA
1. Hijo
El primogénito ÁNGEL MONTESDEOCA DE LA CRUZ, nació el 2 de octubre de 1888 en Moya, casó en su iglesia de Ntra. Sra. de Candelaria el 8 de marzo de 1807 con ISABEL MIRANDA ESQUIBEL, hija de Juan Miranda Trujillo y Ángela Esquibel Rodríguez.
2. Nieta
Mª DEL CARMEN MIRANDA MONTESDEOCA natural de Moya donde nació en 1815, allí contrajo matrimonio en al año 1838 con MIGUEL FALCÓN BENÍTEZ nacido y fallecido con avanzada edad en el lugar (1815-1900), con vecindad en el pueblo. En su testamento declara que de su matrimonio tuvieron 6 hijos y “que sus bienes son notorios”. Sus padres fueron Miguel Falcón Arencibia, natural de Teror y vecino de Fontanales, y Mª Rita Benítez Marrero, natural de la villa moyense.
3. Bisnieto
El primer hijo del matrimonio entre Mª Carmen Miranda y Miguel Falcón fue JUAN MANUEL FALCÓN MONTESDEOCA nacido en 1839 en Moya, de oficio labrador, que consorció maritalmente en 1863 con Mª DEL PINO SUÁREZ VIERA, nacida en 1844 y de la misma naturaleza que su marido, con residencia común el pago de El Palmito y una descendencia de 7 hijos. Mª del Pino fue hija de Eduardo Suárez Díaz y Mª del Carmen Viera Benítez, naturales de Moya y avecindados en S. Fernando (“casa número 4”).Viudo, vuelve a casar con Juana Trujillo.
4. Tataranieta
BASILIA FALCÓN SUÁREZ contrajo matrimonio con SEBASTIÁN RODRÍGUEZ MELIÁN y tuvieron por hija a nuestra abuela materna 5. CECILIA RODRÍGUEZ FALCÓN (nieta cuarta de ISABEL DE LA CRUZ) mujer JUAN MOLINA PONCE (sobre las circunstancias y genealogía de estos, lo hemos desarrollado en un artículo anterior que titulamos FAMILIA MOLINA-RODRÍGUEZ DE LA VILLA DE MOYA. LÍNEAS Y NOTAS GENEALÓGICAS. (pulsar aquí).

Sobre estos  y otros apellidos, los tratamos en el artículo "Apellidos de antiguos pobladores de Moya" (pinchar aquí).

Agradecimientos a Cristina López, José R. García, Antonio Falcón y Leonardo Arencibia por compartir horas de archivos, datos y conversaciones genealógicas sobre este trabajo.

FUENTES:
- ARCHIVO DIOCESANO DE LA DIÓCESIS DE CANARIAS. Libros sacramentales de las parroquias de Moya, Teror y Arucas. Dispensas Matrimoniales. Notas Genealógicas y Notariales.
- ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE LAS PALMAS. Protocolos notariales.
- MARRERO MARRERO, J. (1913) Historia de la Parroquia de Moya. Manuscrito en El Museo Canario.
- MARRERO MARRERO, J. Genealogías. Manuscrito en El Museo Canario.
- QUINTANA ANDRÉS, P. y SUÁREZ GRIMÓN, V. (2008) Historia de la Villa de Moya. Anroart ediciones. 
- REGISTRO CIVIL DE MOYA. Partidas de nacimientos y defunciones.
- RODRÍGUEZ DÍAZ DE QUINTANA, M. Libros de genealogías. Biblioteca de El Museo Canario.

8 comentarios:

  1. Magnífico trabajo de una historia entrañable!

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  2. Felicidades por el trabajo a todos los que han colaborado con ello. Cualquiera que empeñe su tiempo en "dar a luz" cualquier dato de nuestra historia merece el reconocimiento por ello. En este caso, el hecho en si me alegra, más si cabe, puesto que la protagonista de este artículo me toca de "cerca", ya que es cuñada de mi ancestro Gregorio Montesdeoca (n. 1763), que casó con Francisca Ventura de La Fe (n. 1767)en Moya el 1 de noviembre de 1786.

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    1. Escrito muy logrado y muy interesante,todo ello con una excelente documentación. ¡Enhorabuena!

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  3. Interesante historia y muy bien contada. ¡Enhorabuena!

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  4. Excelente estudio Genealogico, el cual recorre en el tiempo varias generaciones de personas, que permanecian olvidadas. Esta rigurosa busqueda de nombres da vida nuevamente y sirve de homenaje postumo a todos aquellos que dieron vida a numerosas familias, que hoy pueden recordarlos gracias a la paciente obra del autor y la encomiable ayuda de los descendientes y quienes han conservado estos documentos y ayudado a la busqueda. Gracias por el Rescate de la Historia

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  5. Claudio Felix Hernandez16 de diciembre de 2012, 3:52

    Me gusto mucho el trabajo tan completo en la busqueda de nombres y apellidos de personas que permanccian perdidas en el tiempo, lo que ha permitido el rescate de ancestros quienes al igual que nosotros vamos dejando nuestras huellas en hijos y nietos. Es muy importante, bello y reconfortante descubrir de quienes descendemos, con sus virtudes y defectos, porque somos humanos todos. Felicito a este investigador de vidas y todos aquellos que han trabajado en el anonimato en la conservacion de documentos tan valiosos y a quienes han ayudado a econtrar a tantas personas en ese maravillos recorrido por el tiempo.

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  6. Precioso, emotivo... qué historia !! Felicidades por la dedicación y el hallazgo de datos, y la colaboración de gente desinteresada, que nos son de gran ayuda !! Puedo percibir tu sentir, rosa mi historia... esas parte de la historia "mutilada"... nuestra historia ! Sin embargo, nuestra amorosa dedicación, pone esa mágica Luz, que necesita nuestro árbol. Felicidades !!

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    1. Muchas gracias Valeria, en efecto la dedicación es la que va iluminando nuestro árbol, desde la emoción y la investigación. Saludos

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